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ADIÓS, TE TENGO QUE DECIR ADIÓS

Si alguien sabe cantarnos las cláusulas suelo ese es Ricky Martín, esta vez Adiós es su último éxito, pero situemos el videoclip, 1920, en algún sótano de Estados Unidos que con la llegada de la Ley seca, se ha convertido en una mezcla de cabaret y bar clandestino, donde mafiosos, mujeres de la discutible reputación y músicos se reúnen. Pues algo así es lo que sucede con las cláusulas suelo- techo, una panda de mafiosos que se han repartido nuestro sistema bancario, señorit@s de discutible reputación (ya que nos consideran así salgamos guap@s) en busca de una oportunidad, y una banda de músicos marcando el son al que bailaremos en esta fiesta clandestina han conseguido que no podamos decir que la Jurisprudencia es unánime, ni tan siquiera que sea correcta pero que a día de hoy comienzan ha existir muchas Sentencias a favor de los particulares los cuales han visto vulnerados sus derechos al insertarse estas cláusulas en sus títulos hipotecarios, bien por una novación, bien por una subrogación, bien por la época de la firma. Lo cierto es que cuando la cláusula limitativa del tipo de interés, no cumple los parámetros recogidos en el Sentencia del Tribunal Supremo de 9 de mayo de 2013 puede ser considerada abusiva. Pero analicemos las directrices de esta Sentencia y como la Jurisprudencia la esta aplicando. Dale caña Ricky!!

DAME SÓLO UNA VEZ, TAN SÓLO UNA VEZ, TE JURO ME MARCHO DESPUÉS Al igual que en la canción de Ricky Martin, los consumidores y usuarios se la encontraron “una vez, tan sólo una vez y juró que se marchaba después” para establecer un tipo de interés variable en sus hipotecas. Podría decir que nadie esperaba el desplome de los tipos de interés o de la burbuja inmobiliaria en España, pero sería mentir… Como diría mi madre “sería demasiado mentir hasta para un abogado”. Básicamente esta limitación del tipo de interés era una garantía para las entidades bancarias para lo que se avecinaba y asegurarse no perder en sus operaciones, pero como sigue la canción, “no pienso jugar a ser juez” Pero quien sí jugó a serlo fue el Tribunal Supremo, y lo hizo el 9 de mayo de 2013 sacando su último LP, perdón Sentencia, donde fijó las directrices para la valoración de la abusividad de estas cláusulas:

– Las cláusulas suelo se refieren al objeto principal del contrato y cumplen una función definitoria o descriptiva esencial (fundamento 190), lo que no elimina totalmente la posibilidad de controlar si su contenido es abusivo (fundamento 191), al ser una cláusula sometida al doble control de transparencia (fundamento 197).

– El cumplimiento de los requisitos de transparencia de la cláusula aisladamente considerada, exigidos por la LCGC para la incorporación a los contratos de condiciones generales, es insuficiente para eludir el control de abusividad de una cláusula no negociada individualmente. (fundamento 215a)

– En contratos suscritos con consumidores, la transparencia de las cláusulas no negociadas incluye el control de comprensibilidad real de su importancia en el desarrollo razonable del contrato (fundamento 215b)

– Las cláusulas analizadas en la sentencia no son transparentes porque:

a) falta información suficiente clara de que se trata de un elemento esencial definitorio del objeto principal del contrato.

b) se insertan de forma conjunta con las cláusulas techo y como contraprestación de las misma

c) no existan simulaciones de escenarios diversos relacionados con el comportamiento razonablemente previsible de los tipos de interés en el momento de contratar

d) no hay información previa clara y comprensible sobre el coste comparativo con otras modalidades de préstamo de la propia entidad -caso de existir- o advertencia de que al concreto perfil de cliente no se le ofertan las mismas

e) en el caso de BBVA, se ubican entre una abrumadora cantidad d datos entre los que quedan enmascaradas y diluyen la atención del consumidor (fundamento 225)

– El enjuiciamiento del carácter eventualmente abusivo de una cláusula debe referirse al momento en el que se suscribe el contrato y teniendo en cuenta todas las circunstancias que concurren en su celebración y las demás cláusulas del mismo (fundamento 235)

– Los contratos en vigor con cláusulas suelo abusivas siguen obligatorios para las partes en los mismo términos sin las cláusulas abusivas (fundamento 276a)

– La nulidad de las cláusulas suelo no afectará a situaciones definitivamente decididas por resoluciones judiciales con fuerza de cosa juzgada ni a los pagos ya efectuados en la fecha de publicación de la Sentencia (fundamento 294).

Con todo esto, si Ustedes también SEDUCIDOS SE RINDIERON A SUS PIES deben saber que cuando la cláusula suelo no supera el control de transparencia establecido por la Sentencia, el resultado es evidente “ADIÓS, TE TENGO QUE DECIR ADIÓS”, pese a ello, el banco y cuando os enfrentéis a ellos continuarán intentando dar respaldo jurídico sobre la licitud de las mismas al incluirse en los contratos con consumidores. Y es que la Sentencia del Supremo ha sido para decir  “ME ESTOY VOLVIENDO LOCO, LOCO, LOCO, LOCO…. LOCO POR TU AMOR” y es que en su intento por quedar bien, reconoce que son válidas siempre y cuando se cumpla el doble control de transparencia, en caso de no hacerse la cláusula pasa a ser nula y por tanto, dependiendo del lado de la mesa en que estés sesgarás la Sentencia en un sentido o en otro.

COMO PARO EL DOLOR, DIMELO POR FAVOR. NO QUIERO PERDER EL CONTROL, AHOGANDO MI PENA EN ALCOHOL. Y es que el suelo- techo es un dolor, para el bolsillo del cliente, para los abogados que debemos oponernos a ella y para el banco, que tras esta Sentencia y las que vienen sentando jurisprudencia por parte del TJUE, ha perdido el control… por suerte las personas jurídicas no ahogan sus penas en alcohol, sus directivos sí pero lo pagan las tarjetas black. Humor como dichas tarjetas aparte, debemos parar ese dolor y su solución una vez detectada dentro del título alegarla en la ejecución hipotecaria como causas de oposición. Pues bien, el Juez analizará que el límite de variabilidad, incluye en su redacción no únicamente un suelo sino un techo, el cual parece funcionar como una contraprestación al consumidor, lo cual suele estar alejado de la realidad y es que la pregunta obvia es ¿puede usted alcanzar la luna con una escalera? pues ese techo esta fijado para que su escalera esté condenada a caerse.

Y lo dicho, el banco no quiere perder el control, y si no desea hacerlo debe demostrar que en el momento de la firma e inserción de dicha cláusula se realizó una previsión razonable de evolución de los tipos de interés, y debe a su vez probar que existieron ofertas alternativas al tipo de interés dijo o variable sin limites o con una limitación diferente, así como información previa clara y comprensible sobre el coste que le representaría al cliente respecto de otras modalidades de préstamo dentro de la propia entidad o que al perfil de este cliente no se le ofertaban las misma. Y cuando esto no se ha dado la entidad bancaria tendrá que ahogar su pena en alcohol. Porque ya lo dice la canción,

DEJANDO QUE TE GANE DE UN GOL, y es que lo que fue un pelotazo, el gran invento se torna en un fuera de juego cuando la entidad bancaria que tiene la carga de la prueba, para demostrar que actuó con toda la diligencia que le debe ser requerida no hace constar la documentación necesaria para demostrar el cumplimiento de sus obligaciones de información y transparencia, por tanto, se debe concluir que el prestamista no ha cumplido con los principios básicos de juego limpio (buena fe) y por tanto debe excluirse la cláusula.

Y ya sabemos que es una locura, desde la perspectiva de unos pocos de “deshacerse” de estas cláusulas porque nos “benefician” si el Euribor dispara y dispara y dispara y dispara y dispara y llega a uno de los techos marcados como contraprestación, pero al suelo sólo le podremos decir PERDONA SI AL MARCHARME ME EQUIVOCO, PERO ESTA NOCHE TE TENGO QUE DEJAR.

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INTERÉS DE DEMORA Y CLÁUSULA SUELO-TECHO. UN, DOS, TRES UN PASITO PA’LANTE MARIA… UN, DOS, TRES UN PASITO PA’TRAS

Corría el año 1.995 cuando apareció aquel portoriqueño cantando eso de “un, dos, tres, un pasito pa’ lante María… un, dos, tres… un pasito pa’tras” Han pasado veinte años desde entonces pero hay frases tan eternas como esta, las cuales explican como te sientes leyendo algunos Autos en materia hipotecaria. Esta vez, volvemos a Hospitalet de Llobregat, con la solución dada a los intereses de demora y a la cláusula suelo, donde el Juzgado de Primera Instancia se marca un Ricky Martin da un pasito pa’ alente y otro pa’tras.

ELLA ES UN MUJER ESPECIAL COMO CAIDA DE OTRO PLANETA así es como nos venden la hipoteca, como ese contrato especial el cual viene como agua de mayo en un momento en que deseas tu vivienda por encima de todo, pero en realidad viene de otro planeta y es que si Ustedes entendieron lo que firmaban son unos cracks, la hipoteca es uno de los contratos más importantes de su vida, algunos dirán que es el matrimonio pero se equivocan eso deshace (de forma más o menos conflictiva pero se deshace). La hipoteca es como seguía la canción UN LABERINTO CARNAL QUE TE ATRAPA Y NO TE ENTERAS, y es que estas jodido!! Entras en esa fase donde crees estar enamorado pero lo que ciertamente esconde es dependencia, tú necesitas dinero para la casa de tus sueños, el banco prestartelo para cobrarte unos intereses, y el coqueteo ha comenzado promesas de amor que como decía mi abuela “prometo hasta que te la meto y una vez que te la he metido… fuera lo prometido”

PERO ES VENENO SI TE QUIERES ENAMORAR, pues bien la cláusula de los intereses de demora puede ser ese veneno que bebas de un trago tras tú fabuloso idilío. Nunca pensamos en lo peor, hasta que pasa. Un buen día, no puedes pagar la hipoteca y la ejecución hipotecaria deviene una realidad imparable. Pero vamos a adentrarnos en la canción y en el Auto.

TAN CALIENTE Y FRIA QUE SI TE LA BEBES DE SEGURO TE VA A MATAR.- INTERÉS DE DEMORA, Reconoce el Auto que la nulidad de la cláusula abusiva implica su inaplicación, es decir la tenemos por no puesta, por tanto interpreta su señoría que nos encontrariamos en un supuesto de “ausencia de pacto” debiendo acurdir a la solución dada por el artículo 1.108 de CC, aplicar el interés legal del dinero. Y aquí es donde Hospitalet se marca ese primer estribillo “UN, DOS, TRES UN PASITO PALANTE MARIA… UN, DOS, TRES UN PASITO PA’TRAS” reconoce que la práctica jurisprudencial habitual venía aplicando la moderación de la cláusula, pero las Sentencia emitidas por el Tribunal de Justicia de la Unión Europea ha reconocido que la normativa española confronta frontalmente con la Europea y por tanto el Juez nacional no esta facultado para integrar la cláusula. En este momento, para dar empaque a la argumentación nos remite al art. 85.6 RD 1/2007 “Las cláusulas que supongan la imposición de una indemnización desproporcionadamente alta, al consumidor y usuario que no cumpla sus obligaciones” Para determinar si esta cláusula es abusiva o no, el Juez compara entre varios parámetros, bien remitiendose a la Ley de Crédito al Consumo (2,5 veces el interés legal del dinero), tomando el interés remuneratorio del contrato tomando como base la proporción, introduciendo el indíce variable según sea el nivel de tal tipo de interés o bien el interés fijado por la ley 3/2004 de 29 de diciembre en su artículo 7 el cual contempla el interés aplicado más 7 puntos (pero esto sólo se aplica entre empresas).

Además el Auto hace referencia a que en nuestra legislación, mediante el art. 576.1 LEC las sanciones pueden variar desde 2 puntos hasta 50% de aumento del tipo retributivo del interés y hasta el más grave del 20% en determinadas y muy limitadas ocasiones, nos recuerda así el art. 20 LCS.

Y entonces en medio de toda esta comparativa de porcentajes, el Auto sigue pero para que decirles que el código civil en su art. 1108 impone al deudor un recargo coincidente con la tasa de interés legal o que la ley 1/2013 de 14 de mayo ha aportado un nuevo referente a través del art. 114 LH del 12%, tres veces el interés legal del dinero.

El Auto concluye este punto marcandose ese pasito pa’lante pues conviene que se tome el referente que se tome, es claro que el interés de mora pactado era abusivo y por tanto debe tenerse por no puesta sin dar lugar a la moderación, y ahora da ese pasito para atrás sin perjuicio de aplicar el 1.108CC, lo cual desde muchos puntos de vista podría decirse que es un error, principalmente porque este artículo debe aplicarse de forma residual en ausencia de pacto y aquí existió un pacto, un pacto que es nulo por abusivo pero existió. (Sólo os diré que en este punto de la canción Ricky Martin aplaudía antes de pasar a la siguiente estrofa)

Y así entramos en la segunda parte respecto a la Cláusula suelo-techo, ELLA ES COMO UN PECADO MORTAL, QUE TE CONDENA POCO A POCO, y así es esta cláusula, un pecado mortal. Algunos tuvieron el privilegio de conocerla antes, otros se la encontraron un buen día en su vida pero al final, lo tomes por donde lo tomes, ese pecado, el cual comienza como seguro y controlable, deviene mortal, pues cuando no puedes pagar la hipoteca o cuando deseas que tu cuota hipotecaria baje, la cláusula suelo te condena poco a poco. Nuestros jueces son conscientes de ello, y en este momento “pro hipotecado” que estamos viviendo, no nos engañemos, no es el legislador quien esta cambiando las cosas, sino esas personas con toga las cuales cada día escuchan historias como la suya o incluso las viven de cerca.

Pues bien la Sentencia del Tribunal Supremo de 9 de mayo de 2013, aborda el tema de la cláusula suelo-techo y es que ELLA ES UN ESPEJISMO SEXUAL QUE TE VUELVE LOCO LOCO, y nos traía a todos locos. El Pleno de la Sala Civil de 9 de mayo de 2013, dice que esta cláusula es definidora del objeto principal del contrato, y por tanto debe excluirse, pero debe hacerse a través del control de equilibrio y no por cabe hablar “per se” de abusividad. Para declararse la nulidad de la misma, debemos atender a la falta de transparencia y al control de inclusión e incorporación en el contrato debiéndose cumplir con tres requisitos:

1.- Concreción
2.- Claridad
3.- Sencillez en la redacción

Esto tan complejo se reduce a que el consumidor pueda tener comprensión directa, accesibilidad y legibilidad, de modo que se pueda tener conocimiento previo a la celebración del contrato tanto su existencia, contenido como repercusión económica.

Y es que esta cláusula debe ser como MARIA BLANCA COMO EL DÍA. Debe ser transparente, este concepto responde a la adecuada comprensión por parte del consumidor de la carga económica del contrato, es decir, como repercutirá eso en su bolsillo. Esta información es especialmente relevante en la fase pre-contractual dada al consumidor “la oferta como interés variable, no completada con una información adecuada, incluso cuando su ubicación permite percatarse de su importancia, se revela sí engañosa y apta para desplazar el foco de atención del consumidor sobre elementos secundarios que dificultan la comparación de ofertas”. Por tanto, no serán como María, cuando:

  • Falta información suficientemente clara de que se trata de un elemento definitorio del objeto del contrato
  • Se insertan con cláusulas techo, las cuales hacen pensar que son una contraprestación
  • No existen simulaciones de escenarios diversos, vamos que no has te han enseñado que si el tipo baja el tuyo se mantiene
  • No hay información previa clara y comprensible sobre el coste comparativo con otras modalidades de préstamo o una advertencia de que al perfil del cliente no se le ofertan las mismas.
  • Se ubican de forma abrumadora… Resumiendo que están como el baño al fondo a la derecha.

Con todo esto, ya nos lo decía Ricky Martin, ES VENENO SI TE QUIERES HIPOTECAR

ASÍ ES MARIA, TAN CALIENTE Y FRÍA QUE SI TE LA BEBES DE SEGURO TE VA A MATAR y es lo que les ha pasado a las entidades bancarias con esta cláusula, el Supremo lo vio claro y así lo expuso “En definitiva, corresponde a la iniciativa empresarial fijar el interés al que presta el dinero y diseñar la oferta comercial dentro de los límites fijado por el legislador, pero también le corresponde comunicar de forma clara, comprensible y destacada la oferta. Sin diluir relevancia mediante la ubicación en cláusulas con profusión de datos no siempre fáciles de entender para quien carece de conocimientos especializados -lo que propicia la idea de que son irrelevantes y provocan la pérdida atención-“ Además la carga de la prueba recae sobre el empresario.

Y aquí saca pecho el Juzgado de Hospitalet Y… UN, DOS, TRES UN PASITO PA’LANTE MARIA y en el caso de Autos concreta que al no haberse aportado la oferta vinculante, que sin constar las simulaciones, ni la información específica sobre el coste comparativo con otras modalidades del préstamo o comportamientos previsibles, no se supera el control de transparencia y por tanto debe declararse nula y tenerse por no puesta. Con esta solución, opta el Juzgado en obligar, a través del artículo 1.303 CC a la restitución de las cosas, frutos y al precio con los intereses. Asimismo, reconoce que la Sentencia del Supremo se marco el UN, DOS, TRES UN PASITO PA’TRAS MARIA pues se reconoce en el auto que al ejercitarse una acción colectiva se generaría un riesgo de trastornos graves con transcendencia al orden público, por lo que no reconoció la retroactividad, pero en casos como el de Autos es totalmente viable al no provocar la quiebra del sistema bancario.

Y al igual que en la canción, AUNQUE ME MUERA AHORA, MARÍA, SE HA DE ANULAR

La Suspensión de las Ejecuciones Hipotecarias

Los motivos tasados en la lista “numerus clausus” del artículo 557 de la LEC, han sido el escollo que los abogados encontrábamos a la hora de oponernos a la Ejecución Hipotecaria, huelga reiterar la importancia de la Sentencia del Tribunal Superior de Justicia de la Unión Europea que ha permitido introducir nuevas causas de oposición, abriendo la esperanza a algunos deudores hipotecarios.

Nuestro legislador, muy práctico como siempre y ante las malas críticas generó el Real Decreto-Ley 27/2012, 15 de noviembre, de medidas urgentes para reforzar la protección a los deudores hipotecarios, este surgía como un pequeño parche mientras Europa se decidía. Tras la emisión de la Sentencia, y pese a parafrasearse aparecía la Ley 1/2013 de 14 de mayo, de medidas para reforzar a los deudores hipotecarios. Todo esta emisión de leyes, pese a sus deficiencias, precisa una herramienta que permita articular correctamente su aplicación, suponiendo esto una reforma en nuestra Ley de Enjuiciamiento Civil, cosa que no se ha hecho aún y la cual requiere de un tiempo con el que los operadores jurídicos no disponíamos.

COMO AFRONTAN LOS TRIBUNALES LA SENTENCIA DEL TRIBUNAL DE JUSTICIA DE LA UNIÓN EUROPEA SIN UNA REFORMA DE LA LEY DE ENJUICIAMIENTO CIVIL

De cara a los clientes, todo se resume en una suspensión temporal de los desahucios y poder discutir la existencia de una cláusula abusiva o no, pero técnicamente esto es más complejo. Nuestros magistrados han precisado articular un instrumento jurídico, el cual, les permitiese encajar las suspensiones hipotecarias y tomar las medidas necesarias sobre las cláusulas con la única base del El artículo 43 LEC sobre la prejudicialidad civil

“Cuando para resolver sobre el objeto del litigio sea necesario decidir acerca de alguna cuestión que, a su vez, constituya el objeto principal de otro proceso pendiente ante el mismo o distinto tribunal civil, si no fuere posible la acumulación de autos, el tribunal, a petición de ambas partes o de una de ellas, oída la contraria, podrá mediante auto decretar la suspensión del curso de las actuaciones, en el estado en que se hallen, hasta que finalice el proceso que tenga por objeto la cuestión prejudicial”

Debido a la redacción dada, está de más decir que la discusión sobre cláusulas abusivas en un procedimiento paralelo no suponía la suspensión del procedimiento ejecutorio, por ello, y siguiendo con los artificios jurídicos, una reforma del artículo 43, con similares características al del artículo 697 LEC el cual versa

“[…]suspenderán por prejudicialidad penal, cuando se acredite, conforme a lo dispuesto en el artículo 569 de esta Ley la existencia de causa criminal sobre cualquier hecho de apariencia delictiva que determine la falsedad del título, la invalidez o ilicitud del despacho de la ejecución.”

Y así es como debería darse la nueva redacción, puesto que la existencia de una cláusula nula dentro del título de mutuo que da lugar a la existencia de la hipoteca, provocaría la total y absoluta nulidad de ambos títulos y por tanto, la ilicitud de la ejecución vendría implícita. Aclaremos esto, LO QUE NACE NULO MUERE NULO. Por tanto, cuando decimos que solicitamos una hipoteca, hablamos de algo más complejo y debemos desarticular cada una de las relaciones jurídicas establecidas. Al solicitar una hipoteca, en realidad lo que hacemos es un contrato de mutuo o préstamo, el banco nos deja un dinero, del cual nosotros podemos disponer a nuestro antojo, dentro del mismo o en documento aparte firmamos un segundo contrato “la hipoteca” la cual no es más que una garantia de devolución de la obligación principal, siendo claros money, money. Bien, debido a que la hipoteca es una obligación accesoria al contrato de mutuo, en el cual es donde se encuentran las cláusulas abusivas contempladas por la Directiva 93/13/CEE al decaer en nula la obligación principal, la subsidiaria resta condenada a morir a su vez. Por tanto, nuestros tribunales en una aplicación pura y simple de la ley deberían aplicar la teoría del arrastre y hacer lo propio anulando la clausula principal y dejando la hipoteca en un estado moribundo.

POSICIONAMIENTO DE LOS TRIBUNALES

Teniendo en cuenta que podríamos hacer tambalear el sistema bancario, el cual permitan el apunte precisa una reforma profunda, seguimos siendo proteccionistas con los bancos en perjuicio del consumidor. Analicemos como actúan.

A) Cláusula Suelo, esta la conoce todo el mundo, podríamos definirla como “la niña que llora en la fiesta” y es que desde el primer momento estaba condenada a ser declarada nula pero ella se apuntó a esta vorágine de letras que los consumidores no entendían. Y la jurisprudencia no tuvo duda “nula de pleno derecho” por tanto, expulsada de la hipoteca y se debía compensar al consumidor que había sufrido su imposición.

B) Cláusula de Resolución Anticipada, si antes hablábamos de “la niña que llora en la fiesta” esta es la amiga interesada que todos tenemos. Pues bien, los tribunales lo ven claro, si se ejecuta una hipoteca habiendo únicamente adeudado una cuota, se anula y por tanto la Ejecución no puede prosperar, pues no tiene en que apoyarse. En un momento de iluminación, se consideró que ejecutar con una cuota no es apropiado pero TRES ya es otro cantar. Permítanme hacer la cuenta de la vieja, pido una hipoteca por la que abono 900 euros mensuales, a treinta años, lo cual supone un monto de 324.000 euros (conste que no estoy entrando en operaciones más complejas con intereses y demás), el mero hecho de adeudar 2.700 euros da una razón de peso para condenar a una familia entera y en algunos casos incluso a dos, a la pérdida de su vivienda.

Y entramos en dos de las clausulas más complejas, como decía mi abuela “el dinero es el camino de la perdición” y nuestros Tribunales optan por una posición conservadora, incluso cobarde, me atrevería a aseverar, por conservar el status quo bancario.

C) Cláusula de interés moratorio, esta pasa discretamente desapercibida, tira la piedra y esconde el brazo, el hecho de impagar las cuotas genera un tipo de interés basado en un índice incrementado en un porcentaje muy elevado, normalmente superior al 8%. Para mí esta cláusula es tan nula como las anteriores, pero se ha adoptado respecto a ella una posición conservadora. Los Magistrados optaron por darle una regañina a los bancos, considerando abusivo todo aquello que superase el 2,5 o 3% (depende de la comunidad autónoma) y unas complejas reglas de interpretación. Así las cosas, se opta por modular el interés de demora, usando la figura de la anulabilidad, al cual no es más que una “nulidad relativa”, la cual ha existido y generado efectos jurídicos, los cuales no son tan graves como para no “curarlos”, es decir sanear el defecto.

D) Cláusulas de interés remuneratorio, es la guapa de la fiesta, la que todo Abogado reza por encontrar pues su mera modulación ya provoca la bajada del monto en una cuantía considerable y esto el cliente lo percibe. Bien, esta cláusula al igual que la anterior debe ser considerada nula y no anulable, continua siendo un artificio de corrección para no dar al traste con un el sistema bancario y probablemente dejar en evidencia una vulnerabilidad del sistema capitalista. Pese a ello, continuamos dando una de cal y otra de arena, así las cosas se modula el interés remuneratorio el cual nuevamente se basa en un índice EURIBOR, CECA O IRPH, los más habituales, sumándoles un porcentaje variable según la entidad, época de contratación e índice aplicado.

Estas cuatro cláusulas son las más conocidas y éstas son las soluciones que algunos magistrados están dando, lo cual puede parecer más o menos acertado pero esto, y me remito nuevamente a mi abuela son como las lentejas o te las comes o las dejas.

En mi humilde opinión, la solución es mucho más simple, si consideramos al prestatario con la condición de consumidor y/o usuarias del producto bancario contratado, lo cual se ha de responder afirmativamente ante la Sentencia del Tribunal Superior de Justicia, implicará la aplicación de la normativa tuitiva y protectora prevista en la legislación aplicable al sector, es decir el Real Decreto Legislativo 1/2007 que aprueba la Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios. Por tanto, debería aplicarse el artículo 82 que establece que,

Artículo 82.

Concepto de cláusulas abusivas
1. Se considerarán cláusulas abusivas todas aquellas estipulaciones no negociadas individualmente y todas aquéllas prácticas no consentidas expresamente que, en contra de las exigencias de la buena fe causen, en perjuicio del consumidor y usuario, un desequilibrio importante de los derechos y obligaciones de las partes que se deriven del contrato.
(…)
3. El carácter abusivo de una cláusula se apreciará teniendo en cuenta la naturaleza de los bienes o servicios objeto del contrato y considerando todas las circunstancias concurrentes en el momento de su celebración, así como todas las demás cláusulas del contrato o de otro del que éste dependa.
4. No obstante lo previsto en los apartados precedentes, en todo caso son abusivas las cláusulas que, conforme a lo dispuesto en los artículos 85 a 90, ambos inclusive:
a) vinculen el contrato a la voluntad del empresario,
b) limiten los derechos del consumidor y usuario,
c) determinen la falta de reciprocidad en el contrato,
d) impongan al consumidor y usuario garantías desproporcionadas o le impongan indebidamente la carga de la prueba,
e) resulten desproporcionadas en relación con el perfeccionamiento y ejecución del contrato, o
f) contravengan las reglas sobre competencia y derecho aplicable.
Por tanto y teniendo en cuenta que estas cláusulas son impuestas, determinan falta de reciprocidad en el contrato y a su vez imponen al consumidor y usuario garantías desproporcionadas, deberá aplicarse el artículo 83 del Real Decreto que establece las nulidad de las cláusulas abusivas y la integración del contrato.

Artículo 83.

Nulidad de las cláusulas abusivas e integración del contrato
1. Las cláusulas abusivas serán nulas de pleno derecho y se tendrán por no puestas.
2. La parte del contrato afectada por la nulidad se integrará con arreglo a lo dispuesto por el artículo 1.258 del Código Civil y al principio de buena fe objetiva.
A estos efectos, el Juez que declare la nulidad de dichas cláusulas integrará el contrato y dispondrá de facultades moderadoras respecto de los derechos y obligaciones de las partes, cuando subsista el contrato, y de las consecuencias de su ineficacia en caso de perjuicio apreciable para el consumidor y usuario.
Sólo cuando las cláusulas subsistentes determinen una situación no equitativa en la posición de las partes que no pueda ser subsanada podrá el Juez declarar la ineficacia del contrato.”

Así las cosas, y dada la abusividad que puede predicarse de dichas cláusulas que recaen sobre los intereses retributivos, y teniendo en cuenta que recaen sobre un elemento esencial del contrato, amén de que genera una situación no equitativa y de desequilibro entre las partes es procedente declarar la ineficacia del contrato de mutuo y por tanto las suspensión de los procedimientos ejecutorios, pues una vez más ya lo resumía mi abuela “muerto el perro, se murió la rabia”.

El blog de EME | Abogados

Los motivos tasados en la lista “numerus clausus” del artículo 557 de la LEC, han sido el escollo que los abogados encontrábamos a la hora de oponernos a la Ejecución Hipotecaria, huelga reiterar la importancia de la Sentencia del Tribunal Superior de Justicia de la Unión Europea que ha permitido introducir nuevas causas de oposición, abriendo la esperanza a algunos deudores hipotecarios.

Nuestro legislador, muy práctico como siempre y ante las malas críticas generó el Real Decreto-Ley 27/2012, 15 de noviembre, de medidas urgentes para reforzar la protección a los deudores hipotecarios, este surgía como un pequeño parche mientras Europa se decidía. Tras la emisión de la Sentencia, y pese a parafrasearse aparecía la Ley 1/2013 de 14 de mayo, de medidas para reforzar a los deudores hipotecarios. Todo esta emisión de leyes, pese a sus deficiencias, precisa una herramienta que permita articular correctamente su aplicación, suponiendo esto una reforma…

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